Las sombras del cosplay: El primer cosplay

                Buenas, soy Leona y me voy a encargar de llevar esta pequeña sección del blog, que he querido llamar "Las sombras del cosplay". Yo no me voy a dedicar a explicar que es un cosplay, un cosplayer, concursos y demás, puesto que entiendo, que si estás aquí, ya sabes todo eso. Y si no, te recomiendo que se lo preguntes a Google.
                Esta sección va mas orientada a cosplayers, o gente interesada, que ya entiendan los términos, y se trata más de expresar opiniones desde dentro del mundillo, a veces mías, a veces de otros; pues tengo por afición recopilar opiniones y puntos de vista. Pero sobre todo, esta sección va a tratar de lavar la cara a la afición y de sacar a la luz todos los trapos sucios que se mueven entre las sombras. Esos de los que se oye hablar pero nadie confirma. Esos rumores que se inventan y se hacen mas famosos que los propios trajes o logros de los cosplayers.
             
                El cosplay, es en estos momentos, una afición en alza, con todo lo que ello conlleva.
Cada vez hay más gente en los salones del manga (vamos a llamarlos salones, aunque cada convención tiene un nombre y distintivo propios, ya sean de videojuegos, comics, o eventos frikis en general). Cada vez hay más salones, y cada vez hay más cosplayers, y por tanto más variedad.
                Siendo como somos, unos frikis, muchos de nosotros con suficiente edad como para saber lo que es ser “el raro”, teniendo que buscar gente que entienda nuestras aficiones, y sabiendo lo que significa encontrar esa comunidad que te acoge con los brazos abiertos, que hace que ya no te sientas raro, donde da igual que seas un warsie o un trekkie, porque eres un friki, uno de la comunidad, uno que no te va a mirar raro cuando le cuentes que te has gastado los ahorros de todo un año en una figurita para tenerla en una estantería y ni sacarla de la caja… ¿Qué le hemos visto al cosplay?

                Para ponerme a escribir este artículo me he remontado hasta 2010, he hecho de tripas corazón, y he pasado varios días leyendo blogs (muchos, muchísimos blogs personales), páginas web, foros, páginas de FaceBook donde las cosplayers escriben artículos de opinión, y hasta 4chan. Y he encontrado algo en común. Odio, mucho odio. (Del porqué de este odio hablaré en otro momento).
                No he dejado de leer que el mundo del cosplay está podrido, que hay grupitos, que hay élite que no deja entrar a nuevos (Pero no he encontrado la lista de la élite)… Entonces, ¿Por qué cada vez hay más gente? ¿Por qué los que ya están, se quedan?
                Quiero creer que es porque hay algo bonito, y si tengo que apostar, diría que eso tan bonito es el primer cosplay. El primer cosplay que ves, que te lleva de un golpe a tu infancia o te pone delante de ti al héroe de tu vida. Quizás hayas ido antes a muchos salones, pero ese cosplay, parece que está hecho con la mera intención de que tú disfrutes haciéndote la foto con tu héroe.
Ese primer cosplay que te atreves a ponerte, a salir de casa con él dirección al salón, y aguantar como te va mirando la gente por la calle, esa sensación de llegar, juntarte con más cosplayers y sentir “aquí nadie me mira raro, aquí el que me mira, ¡me admira!”.
                Ese primer cosplay mal hecho, incómodo, con unos zapatos apañados, que si te me descuidas hacen rozaduras, pero tu no las notas. Esa espada de madera, que en tu desconocimiento hiciste de pino macizo, pero que para ti, ahora, momento de lucirla, no pesa.
                ¡Esa primera petición de foto! ¡Ese reconocimiento! Admitámoslo, somos frikis, por regla general vamos uniformados: vaqueros, camiseta friki, y si tienes el pelo largo, una rápida coleta, y normalmente, me atrevería a decir, que la ropa lo más oscura posible. Pocos nos sentimos alguna vez en la vida como un supermodelo. Bueno, pues la primera vez que te paran para pedirte una foto con tu cosplay nuevo, te viene de regalo con la sensación de que estás entrando por la pasarela de Nueva York.
                Quiero recalcar, que la primera vez que ves a un cosplayer con ese traje que te devuelve a la infancia, ves a tu héroe, no ves a un cosplayer más o menos gordo, alto o bajo, unas costuras mejor o peor hechas, mejor o peor pintado… Con tu primer cosplay, lo mismo, para ti, es perfecto, y lo mejor de todo, es que cuando miras alrededor, los demás ¡también lo son!
                En esa preciosa época en que para ti el cosplay es: tú, tu trabajo, tu personaje y tus amigos, el cosplay es la mejor afición de todas. Por un día te conviertes en un personaje fantástico y todo es maravilloso.
                Pues todo ese cúmulo de sensaciones, esa felicidad (juntada con un poquito de ego, ¿por qué no?), esa adrenalina (que hace que nada pese ni moleste), ese mundo perfecto que suele ser el primer salón al que vas con un cosplay puesto, todo eso es por lo que cada vez hay más cosplayers, y por lo que los “viejunos” nos negamos a retirarnos.

Porque, en el fondo, y aunque sea sólo levemente, cada salón, y cada traje nuevo te trae el mismo regalo del día en el salón perfecto.

Comentarios

  1. Aun recuerdo la primera vez que hice cosplay.Fue de Abuelo Roma,de la serie Hetalia.Me paraban muchisimo y realmente te sentias de la ostia,y sobre todo porque ibas con amigos y conocidos!

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